jueves, 10 de abril de 2008

A UN AÑO DEL ASESINATO DE CARLOS FUENTEALBA

MULTITUDINARIA MOVILIZACION EN NEUQUEN
Maldonado y Baradel al rincón

Más de veinte mil personas marcharon a un año del fusilamiento de Carlos Fuentealba en Neuquén.
Cantaron contra Sapag por encubridor y contra Ctera por no parar.
La noticia de que no habría paro nacional despertó la bronca y fue vista al servicio del gobierno de Kristina.
La numerosa columna de Tribuna marcó una presencia destacada en la jornada, fruto de la tenaz tarea de preparar la movilización con banderas y pancartas.
La dirección provincial de Aten organizó el recorrido de la marcha y el acto de manera tal que no se vinculara a Sapag con ninguno de los reclamos, pasando sin detenerse por el costado de la Casa de Gobierno y llevando el acto bien lejos del lugar.
Frente a un paro que previó contundente, el gobernador apeló al decreto de asueto educativo "para que sea un día de reflexión" (en sintonía con la Ctera).
Guagliardo hizo un discurso a la defensiva y ni se atrevió a mencionar a Ctera y su traición. La directiva genera expectativas en una supuesta propuesta salarial positiva del gobierno. Pero dejó vencer todos los plazos ante un impresentable 18% en cuotas que ofrece el gobierno.
Tampoco puso en la mesa el reclamo de juicio y castigo para Sobisch y sus funcionarios, no exigió la anulación del decreto 448/07 antihuelga de Sobisch que Sapag se reserva ante la posibilidad de que se desate un plan de lucha.
Guagliardo hizo los deberes que Stella Maldonado, de Ctera, le exigió, desligando el reclamo de juicio y castigo para todos los responsables del crimen de Fuentealba del reclamo salarial. Como Ctera resolvió no llamar al paro, a Guagliardo no le quedó otra salida que eliminar del acto a Maldonado, Baradel y cía., que no pudieron ni siquiera aparecer en la marcha.
Otro que perdió fue Mario Nervi de la Unter de Río Negro: horas antes del acto en Neuquén se produjo en Cipolletti (Río Negro) un bochorno que corrió como reguero de pólvora entre los manifestantes.
Los docentes rionegrinos que concentraban en la rotonda cercana al puente carretero que une ambas provincias se encontraron, después de una larga y sospechosa espera, con la llegada de la delegación de militantes de la burocracia celeste con Baradel a la cabeza. Y como frutilla del postre la presencia de la mismísima Stella Maldonado.
Nervi ofreció un palco clandestino a Maldonado, que no pudo cruzar el río.
Las próximas asambleas son una oportunidad para que los trabajadores de la educación neuquinos superemos todas las dificultades y podamos colocar a la presente lucha en los términos y las condiciones que lleven a la cárcel todos los responsables del asesinato de nuestro compañero y por la vital necesidad de defender el salario igual a la canasta familiar.

jueves, 3 de abril de 2008

ACTO PUBLICO


El Partido Obrero frente a la crisis política abierta
Habla Jorge Altamira
Sábado 5 de abril, a las 17 horas
Salón de actos de la Facultad de Medicina de la UBA
(Paraguay, entre Uriburu y Junín. Capital Federal)

Cristina gobierna con el "decreto-ley" del peón rural de la "puta oligarquía"

Lo defienden la Sociedad Rural y la Federación Agraria

Cristina Fernández la emprende, cada vez que puede, contra la "puta oligarquía" y los "nostálgicos" de la dictadura, pero los Kirchner han mantenido la ‘ley' 22.248 que rige las relaciones laborales de los trabajadores del campo, decretada por la dictadura militar de Videla y Martínez de Hoz en 1980.
A la medida de la "puta oligarquía"El decreto-ley de marras excluye a la mayoría de los trabajadores rurales de la cobertura de la Ley de Contratos de Trabajo. Por otro lado, habilita a los patrones del campo a desconocer la jornada de 8 horas y los descansos durante la propia jornada - que "se ajustará a los usos y costumbres de cada región" (art. 14); el descanso dominical, que puede ser reemplazado por francos durante la semana dada, por "necesidades impostergables de la producción" (art. 16); las vacaciones de corrido y época estival que "el empleador podrá otorgarlas en cualquier época del año" y "podrá dividirlas en dos períodos" (art. 21); el desconocimiento de las categorías y funciones, pues "el trabajador podrá ser ocupado sucesivamente en las diversas tareas que se desarrollasen en el establecimiento" (art. 44); la posibilidad de suspender a los trabajadores por motivos "productivos" hasta 75 días por año (art. 55) o pagar el 50% de la indemnización en casos de "crisis" (art. 74).La misma ley autoriza el trabajo de los menores de 18 años y con un salario menor al de los mayores. Aunque dice que los menores no pueden trabajar en horarios nocturnos, el impedimento se levanta si existen "necesidades productivas". Lo mismo para la jornada laboral, que puede ser extendida "considerando las circunstancias en cada caso" (art. 110).La ley, que sigue vigente, autoriza a la patronal a deducir la parte correspondiente a viviendas y a alimentos (art. 86). La patronal podrá también venderles a sus propios peones alimentos y medicinas al precio corriente más los costos de fletes y traslados. Está permitido incluso el salario en especie, ya que habla de que "el empleador podrá convenir con el trabajador otra forma de remuneración" (art. 29). Como se ve, el sindicalista agrario miente en forma descarada cuando dice que la vivienda y otros gastos se suman al salario pactado.Los muy pocos derechos que la 22.248 reconoce a los trabajadores rurales valen sólo para los "permanentes"; la propia ‘ley' desconoce esos derechos para los trabajadores de temporada, estacionales o de ciclo agrícola, englobados bajo el concepto de "no permanentes" (art. 77). Al mismo tiempo, habilita a las patronales a registrar como "no permanentes" contratados "para la realización de tareas ocasionales, accidentales o supletorias". Es decir a todos los trabajadores.
La realidad es aún peorLa ley videliana que aplican los Kirchner es la demostración de que el régimen político está del lado de "la puta oligarquía" y no de los peones rurales. Pero no sólo esto.Ocurre que de los 1.300.000 obreros agrícolas, aproximadamente un millón está en negro, sin recibir la cobertura ultra limitada de la ley de Martínez de Hoz. Unos 400.000 son trabajadores golondrina, que circulan por el país al ritmo de las distintas cosechas. La Presidenta lo reconoció en uno de sus discursos, pero no admitió la responsabilidad que le cabe a ella y a su gobierno.
La "puta" burocracia sindicalLa burocracia sindical de Uatre, encabezada por Gerónimo Venegas, lucra con la miseria del trabajador rural. Sucede que el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre), que encabeza el mismo Venegas junto a los terratenientes, hace la vista gorda al inmenso trabajo rural en negro.El trabajo en negro es un gran negocio para la burocracia: los "empleadores toman trabajadores ‘transitorios' que en realidad son de temporada, abonan por ellos los aportes y contribuciones a la obra social gremial (Osprera), pero luego no formalizan o blanquean la relación laboral".1 Los fondos para la obra social no van a la atención de los trabajadores, sino al bolsillo de la burocracia.No debe extrañar entonces que la Uatre y el propio Venegas (¡secretario general de las 62 Organizaciones Peronistas!) se hayan puesto del lado de la oligarquía.
Los "pequeños chacareros" y la izquierdaNadie habla de las relaciones laborales. Esta es la demostración más clara de que la crisis agraria en curso es un choque de fuerzas dentro de la clase dominante; ambos polos se encuentran asociados en la defensa de la superexplotación del obrero agrícola.En este punto no hay disputa ni diferencia alguna, sea la Sociedad Rural o la Federación Agraria. Sin embargo, una parte de la izquierda democratizante se sumó a los cacerolazos de la Sociedad Rural con la excusa de que se trataba de un movimiento de los pequeños chacareros de la Federación Agraria, y la otra se sumó al gobierno que mantiene en vigencia el ‘decreto-ley' de Videla y Martínez de Hoz.
ConclusiónEl decreto-ley 22.248 caracteriza socialmente al actual régimen político. "La puta oligarquía" nos sigue gobernando.Reclamamos la anulación de la ley 22.248, el salario mínimo en el campo igual al costo de la canasta familiar; la garantía horaria para temporales, golondrinas y cosecheros; la jornada de ocho horas; y la entrega del Renatre a una comisión electa de trabajadores activos.

NO RESOLVIERON NADA

¿Resolvieron algo?
Los kirchneristas hicieron un acto magro con abundancia de aparato, pero luego de tres discursos al hilo la Presidenta no ha dicho cómo piensa enfrentar la inflación que cada vez es mayor, y que ha vuelto a hacer subir el índice oficial que mide la pobreza.
Tampoco dice qué va a hacer frente al aumento de los alquileres, la salud pre-paga, o frente a la suba de la nafta que avanza por goteo todos los días.
No dice tampoco cómo va a salir de la caída en la producción y reservas de gas y de petróleo, y de las consecuencias terribles que va a ocasionar a la economía tener que importar combustible.
Están preparando las condiciones para una explosión de los precios de la energía.
Se muestran impotentes ante el avance de la recesión y de la crisis mundial del capitalismo.
De lo único que parecen estar seguros es de las ganas de construir el tren bala, pero incluso aquí está en duda el financiamiento.
Lo más grave no es juntar una cantidad modesta de pueblo en un acto; lo peor es no tener una salida.
Los kirchneristas acompañaron la invitación al ‘diálogo' a los ruralistas arrugando: con una nueva cuota de subsidios. Pero los 16.000 millones de pesos que distribuyeron en 2007 se lo quedaron los frigoríficos, los supermercados y los grandes ganaderos.
Para 2008, los subsidios que ya se han comprometido para los sectores patronales están estimados en casi 30.000 millones de pesos.
¿De dónde va a salir, entonces, la plata para la educación, la vivienda y la salud? Sólo ha quedado atrás una etapa de la crisis.
Hay una crisis de conjunto de la política económica devaluacionista del gobierno, ese ‘modelo productivo' que quiere enriquecer a la burguesía nacional a fuerza de salarios baratos y de subsidios.
El gobierno que dice enfrentar a la oligarquía rural sólo le cobra un impuesto inmobiliario sobre valores de la tierra que son ochenta veces inferiores a los del mercado, mientras los trabajadores debemos dejar el 30 por ciento de nuestros salarios en IVA, combustibles, ingresos brutos y cuarta categoría.
La crisis por las retenciones es el resultado de un régimen que financia al Estado con la plata de la clase obrera a la que no se puede exprimir más.
De un régimen que necesita las retenciones para pagar la deuda externa.
No resolvieron nada porque no tienen condiciones para dar una salida de fondo.
Un gobierno que tiene que llamar a un acto CINCO meses después de ganar las elecciones, está en una encerrona política - ha envejecido prematuramente luego de prometer que "el cambio recién comienza".
El gobierno llamó al ‘diálogo' y los ruralistas suspendieron el paro por treinta días por el temor a la ira popular que estaba provocando el desabastecimiento y la carestía.
El gobierno y los ruralistas son los dos polos capitalistas de una crisis que es de conjunto de su régimen político y social.
Los trabajadores no debemos ir atrás ni de unos ni de otros; tenemos que pelear por lo nuestro - por salarios, vivienda, pan, educación, salud y trabajo.
Abajo los techos salariales, que los convenios sean negociados por paritarios elegidos en asambleas.
Debemos preparar, por medio de la lucha, una reorganización del país sobre nuevas bases sociales.

martes, 1 de abril de 2008

Acto del PO en la Facultad de Medicina

El Partido Obrero ha pegatinado toda la ciudad con un texto que señala que el diferendo entre el gobierno y los dueños del campo es "UNA PELEA ENTRE CAPITALISTAS".
La caracterización quedó confirmada con la presencia de los directivos de Fiat, de Techint (UIA), del Banco Macro y de la Cámara de Frigoríficos ABC en oportunidad del tercer discurso de la Presidenta.
Rechazamos que los trabajadores sean llevados a la Plaza de Mayo para apoyar al gobierno de estos y otros capitalistas, como Metrovías, Casinos, y Grupos petroleros, y para defender un superávit fiscal que paga la deuda externa a los banqueros nacionales e internacionales.
Para reforzar la difusión de nuestros planteos convocamos a un acto público, el sábado 5, en la Facultad de Medicina, donde hablarán luchadores obreros y será cerrado por Jorge Altamira.

Los “nacionales y populares” gobiernan para los grandes pulpos exportadores y la banca acreedora.

Techint, Fiat, el Banco Macro y la Cámara de Frigoríficos en el Salón Blanco de la Casa Rosada

Juan Carlos Lascurain, presidente de la UIA y hombre de Techint, Cristiano Rattazzi, presidente de la Fiat, y Jorge Brito, presidente del Banco Macro, estaban ayer en la primera fila del Salón Blanco para aplaudir los discursos de la presidenta y del ministro Losteau. Los apoyaba Mario Ravettino, del consorcio ABC (los grandes exportadores de carne).
Fueron a respaldar la política devaluatoria del gobierno, o sea un peso subsidiado para los exportadores de autos, aceros, minerales, pescado y carne, y un régimen de superávit fiscal que permita pagar los títulos de la deuda externa que están en poder de los grandes bancos. Estaban allí para dejar en claro que el gobierno no es un grupo alocado de funcionarios sino el representante de los grandes intereses financieros y comerciales.
Estos pulpos venden en euros pero pagan en pesos de valor cada vez menor.
Mientras los pulpos de la exportación festejaban al gobierno, este gobierno aumentaba un 13% la cuota mensual de los monotributistas
Los "nacionales y populares" gobiernan para los grandes pulpos exportadores y la banca acreedora.
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Exportación ilegal de carne... autorizada por el gobierno
El gobierno anunció la elevación del cupo de exportación de carne de 40.000 a 45.000 toneladas, como una concesión a las entidades rurales.
Pero, según informa Clarín (1/4), los organismos oficiales concedieron excepciones a muchas firmas exportaras, que vendieron 12.000 toneladas de carne al exterior, por valor de unos 50 millones de dólares en los últimos diez meses. El manejo estatal de la economía, por parte de este gobierno, mediante cupos y subvenciones ha favorecido a los grandes grupos capitalistas.
Lo sucedido con la carne indica el manejo totalmente arbitrario que hace el gobierno de sus propios anuncios; los subsidios a los productores lácteos no llegan a los tamberos sino que son acaparados por los supermercados y las grandes usinas.

UNA PELEA ENTRE CAPITALISTAS

No nos movilizamos con Moyano, D´Elía y Yaskypara apoyar al gobierno de Telefónica, Repsol y Peugeot

La inmensa mayoría de la población asiste azorada y confundida a una pelea entre dos polos capitalistas, que los trabajadores ya están pagando con desabastecimiento y que pagarán con una mayor carestía cuando terminen transando en esta pulseada.
El capital agrario quiere una rebaja de retenciones a las exportaciones, que le permita, en especial a los grandes pulpos, acaparar una mayor parte de la renta que genera el alza fenomenal de los precios internacionales.
Al mismo tiempo, ese capital sabotea el pago del impuesto inmobiliario, mediante la evasión y la valuación fraudulenta de sus campos.
El gobierno no acepta el reclamo sobre las retenciones con el argumento de que necesita mantener su política de devaluación del peso, para premiar a los pulpos exportadores automotrices, siderúrgicos, pesqueros, mineros, petroleros, vitivinícolas, citrícolas y de todo otro tipo. Pero principalmente, para pagar la deuda pública, que sólo en 2007 se incrementó en ¡15.000 millones de dólares!
Se trata de una pugna al interior de la clase capitalista, que en cualquier caso derivará en una mayor carestía, que perjudicará, por sobre todo, a los obreros de la industria y del campo, y a la clase media trabajadora.
La Federación Agraria Argentina, cuyo lejano pasado la identifica como representante de los chacareros que luchaban contra los terratenientes, ha hecho en esta ocasión un frente único con ellos y con el conjunto del capital agro-financiero-exportador.
Numerosas organizaciones de izquierda se han adherido a esta alianza esgrimiendo la coartada de que defienden a los pequeños productores.
La CGT, la CTA y otras tendencias populares han elegido ponerse del lado del gobierno que entrega el petróleo; impone topes salariales por debajo de la inflación, no cumple con el 82 por ciento móvil; tiene un pacto empresarial con los grupos mineros y con los que depredan la riqueza pesquera, y también con saqueadores confesos como Taselli o los amigos capitalistas del juego del matrimonio; que defiende a muerte a los pulpos como Techint y los ‘sobreprecios'; ataca y reprime a los docentes y a los trabajadores del subte, del Casino, del Hospital Francés, de Parmalat y tantos otros.
Se ponen del lado del gobierno de Telefónica y Telecom, que superexplotan a los jóvenes de los ‘call center', pero en cuyo capital se encuentran amigos del oficialismo como Werthein - uno de los principales terratenientes de Argentina.
Es el gobierno de los Eskenazi (Repsol), Elsztain (del pulpo agrario Cresud), Urquía (de la agro-industrial-exportadora Aceitera General Deheza).
Es el gobierno de Grobocopatel, compañero de viaje de negocios del matrimonio presidencial.
Es el gobierno de la 4 x 4 con la que el ex ministro pingüino Varizat atropelló a las maestras y maestros de Río Gallegos.
¿Puede defender al pueblo un gobierno que defiende con encarnizamiento estos intereses?
La CGT y la CTA se ponen del lado del gobierno que continúa permitiendo que la valuación fiscal de los campos, sobre la que se pagan los impuestos inmobiliarios, sea ochenta veces inferior al precio de mercado de la hectárea de tierra.
La CGT y la CTA llaman a una movilización en apoyo a este gobierno de la gran patronal, movilización que nunca realizaron para luchar contra los techos salariales, por la abolición del trabajo en negro, por el 82% móvil para los jubilados, o el fin de la flexibilidad laboral.
Los obreros no tienen nada para ganar con esta movilización, pero sí mucho para perder, porque al final el gobierno de la entrega minera y la inflación acabará pactando con el gran capital agrario sobre las espaldas de los trabajadores.
Denunciamos que lo que ocurre es un conflicto al interior de la clase capitalista.
Nuestro planteo es:
Nacionalización de los grandes capitales que controlan el 50 por ciento de las tierras y de la producción agraria, y el 90 por ciento del comercio exterior, para impulsar una política de poblamiento agrario en beneficio de chacareros y obreros del campo.
Nacionalización del comercio exterior y de los puertos privados, por donde se contrabandea la producción de Argentina y se evaden miles de millones de pesos.
Defensa del obrero rural: salario mínimo igual al costo de la canasta familiar, control obrero de las condiciones de trabajo y garantía anual de sus ingresos.
Nacionalización de la minería y del petróleo y enjuiciamiento a las camarillas gubernamentales que se han asociado a ellas en las provincias mineras y petroleras.
Eliminación de todos los impuestos al consumo, por impuestos elevados y progresivos a las ganancias y rentas de los grandes capitalistas.
La crisis presente demuestra que se necesita una reorganización del país sobre nuevas bases sociales y políticas.
La salida es obrera, popular y socialista.